sábado, julio 14, 2007

Reflexión deomigo 15º durante el año

EVANGELIO DEL DÍA

Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de Vida eterna. Jn 6, 68

 

 

      

 

DOMINGO X V DURANTE EL AÑO

 

La palabra está muy cerca de ti, para que la practiques

 

Lectura del libro del Deuteronomio

 

30, 9-14

 

Moisés habló al pueblo, diciendo:

El Señor, tu Dios, te dará abundante prosperidad en todas tus empresas, en el fruto de tus entrañas, en las crías de tu ganado y en los productos de tu suelo. Porque el Señor volverá a complacerse en tu prosperidad, como antes se había complacido en la prosperidad de tus padres.

Todo esto te sucederá porque habrás escuchado la voz del Señor, tu Dios, y observado sus mandamientos y sus leyes, que están escritas en este libro de la Ley, después de haberte convertido al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma.

Este mandamiento que hoy te prescribo no es superior a tus fuerzas ni está fuera de tu alcance. No está en el cielo, para que digas: «¿Quién subirá por nosotros al cielo y lo traerá hasta aquí, de manera que podamos escucharlo y ponerlo en práctica?» Ni tampoco está más allá del mar, para que digas: «¿Quién cruzará por nosotros a la otra orilla y lo traerá hasta aquí, de manera que podamos escucharlo y ponerlo en práctica?» No, la palabra está muy cerca de ti, en tu boca y en tu corazón, para que la practiques.

 

Palabra de Dios.

 

 

SALMO RESPONSORIAL                                                    68, 14.17. 30-31. 36-37

 

R.    Busquen al Señor, y vivirán.

 

Mi oración sube hasta ti, Señor,

en el momento favorable:

respóndeme, Dios mío, por tu gran amor,

sálvame, por tu fidelidad. R.

 

Respóndeme, Señor, por tu bondad y tu amor,

por tu gran compasión vuélvete a mí;

Yo soy un pobre desdichado, Dios mío,

      que tu ayuda me proteja:

así alabaré con cantos el nombre de Dios,

      y proclamaré su grandeza dando gracias. R.

 

Porque el Señor salvará a Sión

y volverá a edificar las ciudades de Judá:

el linaje de sus servidores la tendrá como herencia,

y los que aman su Nombre morarán en ella. R.

 

 

 

Todo fue creado por .medio de Él y para Él

 

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo

a los cristianos de Colosas

1, 15-20

 

Cristo Jesús es la Imagen del Dios invisible,

el Primogénito de toda la creación,

porque en Él fueron creadas todas las cosas,

tanto en el cielo como en la tierra,

los seres visibles y los invisibles,

Tronos, Dominaciones, Principados y Potestades:

todo fue creado por medio de Él y para Él.

 

Él existe antes que todas las cosas

y todo subsiste en Él.

Él es también la Cabeza del Cuerpo,

es decir, de la Iglesia.

 

Él es el Principio,

el Primero que resucitó de entre los muertos,

a fin de que Él tuviera la primacía en todo,

porque Dios quiso que en Él residiera toda la Plenitud.

 

Por Él quiso reconciliar consigo

todo lo que existe en la tierra y en el cielo,

restableciendo la paz por la sangre de su cruz.

 

Palabra de Dios.

 

 

 

EVANGELIO

 

¿Quién es mi prójimo?

 

a    Evangelio de nuestro Señor Jesucristo

según san Lucas

10, 25-37

 

Un doctor de la Ley se levantó y le preguntó a Jesús para ponerlo a prueba: «Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la Vida eterna?»

Jesús le preguntó a su vez: «¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?»

Él le respondió: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu espíritu, y a tu prójimo como a ti mismo».

«Has respondido exactamente, -le dijo Jesús-; obra así y alcanzarás la vida».

Pero el doctor de la Ley, para justificar su intervención, le hizo esta pregunta: «¿Y quién es mi prójimo?»

Jesús volvió a tomar la palabra y le respondió: «Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de unos ladrones, que lo despojaron de todo, lo hirieron y se fueron, dejándolo medio muerto. Casualmente bajaba por el mismo camino un sacerdote: lo vio y siguió de largo. También pasó por allí un levita: lo vio y siguió su camino. Pero un samaritano que viajaba por allí, al pasar junto a él, lo vio y se conmovió. Entonces se acercó y vendó sus heridas, cubriéndolas con aceite y vino; después lo puso sobre su propia montura, lo condujo a un albergue y se encargó de cuidarlo. Al día siguiente, sacó dos denarios y se los dio al dueño del albergue, diciéndole: "Cuídalo, y lo que gastes de más, te lo pagaré al volver".

¿Cuál de los tres te parece que se portó como prójimo del hombre asaltado por los ladrones?»

«El que tuvo compasión de él», le respondió el doctor. y Jesús le dijo: «Ve, y procede tú de la misma manera».

 

Palabra del Señor.

 

 

 

Reflexión

 

 

"ANDA, HAZ TU LO MISMO"

1.- Os figuráis la cara de una madre de familia numerosa a la que un hijo sabiondo la preguntara: "¿Mamá, quiénes son mis hermanos?" Y la madre se preguntaría: "¿Es que este hijo está ciego? ¿No ve los rasgos parecidos de todos? ¿No los está viendo sentados todos los días alrededor de la misma mesa? ¿Es que no lo dice el corazón y la sangre?"

Pues aquella frase,"y quien es mi prójimo", del letrado que quería aparecer justo, raspó las cuerdas más intimas del Corazón de Dios

-- Dios que ha creado a todos los hombres en apretado racimo de fraternidad...

-- Dios que llueve sobre justos y pecadores...

-- Dios que hace salir el sobre buenos y malos

-- Dios que se hace llamar Padre Nuestro y nos sienta a todos alrededor de una misma mesa familiar

* * Ese Dios nos está diciendo que a gritos que todos somos igualmente hijos ante sus ojos

* * Que esa frontera de "justos y pecadores", "buenos y malos" la hemos creado nosotros

* *Que el "Nuestro" que Él nos ha enseñado tiene su equivalencia en un "Todos"

* *Que ese nuestro no se parece en nada a ese nuestro canijo y escuchimizado que nos hemos fabricado nosotros cuando hablamos de "ese es de los nuestros" o "no es de los nuestros"

* * Que el "Nuestro " de Dios no excluye a nadie. Y que el que nos hemos hecho nosotros excluye a los que no nos caen bien. A los que piensan distinto. A los que no nos son simpáticos. A los que no huelen bien... Por cosas tan nimias excluimos de nuestro corazón a un hermano.

2.- Jesús evita dar una definición de "prójimo", porque siempre quedaría alguien excluido. Lo que parece decirnos es que lo que está equivocado es el punto de partida. Al hablar de "mi prójimo" partimos de "nosotros", cuando lo importante en esta escena es "el que cayó en manos de los bandidos.

No podemos poner nuestro punto de vista. Tenemos que ponernos en el punto de vista del necesitado. Él es el importante.

¿Si yo fuera el que tiende la mano pidiendo ayuda, si yo fuera el herido no el enfermo, que esperaría de las personas que pasan a mi lado? ¿A quién consideraría yo mi prójimo? Lo importante no es quien es mi prójimo, quien es ese "cercano" a quien tengo que ayudar, sino quien quisiera yo tener cercano en mi necesidad.

3.- Nos ha dicho la primera lectura que el mandamiento que Dios nos da no es algo difícil que está en el cielo. No es algo lejano. Es algo que brota de nuestro corazón. Si tenemos corazón humano, corazón de carne, sabremos escuchar la voz de la sangre, sabremos reconocer en el otro los rasgos comunes entre hermanos.

Ahí en el corazón tenemos la norma que nos ha de llevar a hacernos cercanos a los que nos necesitan. Es una cuestión de amor, de humanidad.

4.- "Anda haz tu lo mismo". No te quedes en amores platónicos, en conmiseraciones etéreas. "Anda y haz"... obras son amores y no buenas razones.

No pasemos de largo como los leguleyos y los moralistas, midiendo nuestra estricta obligación.

No busquemos razones para ayudar, siempre encontraremos muchas más para no hacerlo.

Sepamos que hay amor sino estamos dispuestos a perder nuestro tiempo y nuestro dinero.

 

José María Maruri, SJ

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SER CERCANO, SER PRÓJIMO, ESO ES SER CRISTIANO

1.– En los evangelios está muy claro, en las Cartas de los Apóstoles está muy claro, en la doctrina de los primeros Padres y Doctores de la Iglesia está muy claro: ser cristiano practicante es amar a Dios con todo el corazón y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo. La pregunta es esta: si en los evangelios está tan claro que la esencia del cristianismo es el amor a Dios y al prójimo, ¿por qué después, con el correr de los siglos, hemos llegado a pensar que ser cristiano practicante es ir a misa los domingos y fiestas de guardar? Porque, estadísticamente, es cierto que llamamos cristianos practicantes a los cristianos que van a misa y llamamos cristianos no practicantes a los cristianos que no pisan la iglesia. Pero, ¿no es verdad que muchos de los llamados cristianos practicantes no demuestran en su comportamiento diario amor al prójimo, sino más bien todo lo contrario? Y ¿no es verdad también que muchas personas que no pisan la iglesia son un ejemplo de generosidad, desprendimiento y atención y cercanía hacia personas necesitadas? Después de leer el evangelio de hoy, ¿podremos seguir llamando "practicantes" a esos cristianos que dicen amar mucho a Dios, pero que pasan de largo cuando ven a una persona malherida y necesitada que les pide ayuda?

2. – Haz esto y tendrás vida. Lo de amar a Dios parece que estaba muy claro para el maestro de la Ley que se acercó a Jesús para ponerlo a prueba, lo que no tenía muy claro este maestro de la Ley era cómo había que entender eso de amar al prójimo. Porque para él, como buen judío, estaba claro que los judíos sí eran sus prójimos –próximos-, pero ¿qué hacer con los que no eran judíos? La respuesta de Jesús es maravillosamente gráfica y luminosa como un rayo de luz: es prójimo cualquier persona que necesita ayuda, y se comporta como prójimo el que practica la misericordia con cualquier persona necesitada. El que haga esto, es decir, el que practique misericordia, tendrá vida, porque ha cumplido lo que está escrito en la Ley y por tanto heredará la vida eterna. No fue prójimo el sacerdote que bajaba por aquel camino y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo, no fue prójimo el levita que llegó a aquel sitio y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo, sí fue prójimo el samaritano que iba de viaje y al ver al herido le dio lástima, se le acercó y le vendó las heridas. Este samaritano no era "practicante" de la Ley judía porque no iba al templo de Jerusalén, pero sí se portó como un auténtico discípulo de Cristo, porque amó al prójimo y, por eso, hizo lo que tenía que hacer para heredar la vida eterna. El que haga lo mismo que él, dijo Cristo, vivirá.

3. – El mandamiento está muy cerca de ti: en tu corazón y en tu boca. Dice el Señor, por boca de Moisés, que el precepto que yo te mande no es algo que te exceda, ni inalcanzable, porque está en tu corazón. Nosotros, los cristianos, ya sabemos que el precepto del Señor es el amor y el amor al que se refiere Cristo no está en los libros, ni en el dinero, ni en éxito, ni en la fama, está en todo corazón bueno y bondadoso, en el corazón de todas aquellas personas que sienten compasión ante el necesitado y practican la misericordia con él. Por eso la ley del Señor, la ley del amor, puede y debe ser una ley universal que valga para todas las personas y para todos los tiempos. Miremos a nuestro corazón, si habita en nosotros el amor y si practicamos la misericordia con todas las personas que nos necesitan, entonces somos verdaderos discípulos de Cristo. No nos importa la lengua que hablen, ni el color de su piel, ni los ritos o cultos que practican; si están necesitados, nosotros, los cristianos, sabemos que son nuestros prójimos y queremos ser prójimos de ellos y practicar con ellos la misericordia.

4. Por él quiso reconciliar consigo todos los seres, haciendo la paz por la sangre de su cruz. Así es nuestro Dios, un Dios cercano y reconciliador, un Dios que a todos ama y a todos perdona, porque por todos derramó su sangre nuestro Redentor. Nuestro Dios quiere ser nuestro prójimo, porque ve nuestras debilidades y siente compasión y practica con nosotros la misericordia. Los cristianos practicantes, los que practicamos la misericordia con el prójimo necesitado, sabemos que nuestro Dios no nos va a dejar morir para siempre. Nuestra ley es su amor y, mientras su amor viva en nosotros, viviremos nosotros en él, con él y para él. Dios se comporta siempre con nosotros como nuestro prójimo y cuida de nosotros.

Prójimo es aquel que me exige salir de mí mismo para medir si, en verdad, la fe es operativa y práctica o se quedó en simple teoría

Prójimo es, tal vez, el que menos entra dentro de mis esquemas. Aquel que queda lejos de mis dominios y distante de los caminos por los que yo avanzo

Prójimo es quien constantemente me pregunta, con aquellas interpelaciones de San Ignacio, "qué he hecho por Cristo, qué hago por Cristo y qué debo hacer por Cristo"

 

Gabriel González del Estal

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EL PRÓJIMO: PRUEBA DE NUESTRA FE

1.- Prójimo es quien me ayuda a pasar de una fe de conocimiento a una fe practicada y volcada en los demás

Prójimo es quien me invita a no instalarme en una piedad fría y bajar al sufrimiento del hombre

Prójimo es aquel que, sin darse cuenta, es acorralado por la sociedad opulenta robándole la riqueza interior

Prójimo es aquel que es vapuleado por la materialidad de las cosas y, una vez utilizado, es arrinconado en el olvido

Prójimo es aquel que inconscientemente se deja atacar en su dignidad antes que llevar o posicionarse en contra de las ideologías dominantes

Prójimo es aquel que ha sido arrastrado por las corrientes de lo inmediato, de lo pragmático y luego ha quedado sin respuestas tirado en el suelo

Prójimo es aquel que espera un detalle por nuestra parte y no sólo teorías o lecciones magistrales

Prójimo es aquel que nos corta el camino que habíamos emprendido para hacernos entender que a Dios se le gana con la misericordia y no con la razón

2.- Prójimo es aquel que necesita de nuestro compromiso y de nuestra palabra, de nuestro consejo y de nuestra presencia. Lo contrario y lo más fácil, a veces, es dar un rodeo a las personas y a los acontecimientos, a los problemas y a las cruces que salen a nuestro encuentro: "ojos que no ven… corazón que no siente"

Prójimo es aquel que creyendo vivir en la verdad ha sido asaltado por los delincuentes de la mentira y de la farsa.

Prójimo es aquel que no puede o no sabe sostenerse por sí mismo; el zarandeado por el ladrón poderoso don dinero o el humillado por los usurpadores de conciencias y de las grandes verdades

Prójimo es aquel que, de la noche a la mañana, ha sido arrojado en el abismo de la incredulidad o de la desesperanza, de la tristeza o del desencanto por la vida

Prójimo es aquel que ha sido despojado de lo que era resorte y apoyo en su existencia por aquellos que cabalgan en el caballo del poder y del "todo vale" para que la sociedad se quede sin moral ni ética alguna

3.- Prójimos son, en definitiva, las personas que salen a nuestro paso en mil circunstancias y con mil nombres y apellidos.

Si Jesús, el Buen Samaritano de primera división por excelencia, salió al borde del camino para recogernos a los que estábamos perdidos. Si cargó con nosotros y pagó con la moneda de su propia sangre por nosotros… ¿no debiéramos de interpelarnos si en nuestro cristianismo no nos atrincheramos en la doctrina olvidando su trasfondo?

 

Gabriel Leoz

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Guión de mIsa para el 15º domingo del ciclo "C" 15/07/07

Celebrando

la Vida

en el

Nuevo Milenio

Guiones para la celebración de la Cena del Señor

Ciclo "C"

Miguel Ángel Osimani

EDICIONES BETANIA

 

 

 

DOMINGO 15º

DURANTE EL AÑO

 

 

PREPARACIÓN: 

Antes de la salida del celebrante

 

Nos encontramos nuevamente reunidos en el nombre del Señor, en este domingo décimo quinto del tiempo durante el año, y hoy también el Señor nos invita a escuchar su palabra, la que nos presentará el mensaje fundamental de la Ley Antigua, que Jesucristo nos explicará con nuevas palabras.

 

AMBIENTACIÓN: 

Luego del saludo inicial y antes del acto penitencial

 

El Señor es hoy bien claro: debemos amarlo con todo nuestro ser, ya que Él es nuestro único Dios, Creador y Padre; amor que nos implica también amar a nuestro prójimo, ya que es imposible amar a Dios si no amamos verdaderamente al hombre, que es hijo de Dios. Nos invita a descubrirlo en todo hombre que se acerca a nosotros y nos necesita. Hoy nos muestra el camino del amor invitándonos a recorrerlo como único camino hacia Él.

1ª. LECTURA:  (Dt 30, 9-14)         (Ver texto)

 

Ya en el Antiguo Testamento Dios es bien claro y terminante: los mandamientos, que se sintetizan en el amor, son el fundamento de nuestra relación con Él.

SALMO RESP.:     (68, 14. 17. 30-31. 36-37 )     (Ver texto)

                    R.   Busquen al Señor y vivirán.               

2ª. LECTURA:     (Col 1, 15-20)     (Ver texto)

 

El Apóstol nos dice que Cristo es por quien todo fue hecho; es el principio y el fin de todo lo creado; Él es la definitiva y total Alianza de Dios con el hombre

EVANGELIO:    (Lc 10, 25-37)      (Ver texto)

 

En la parábola que ahora vamos a escuchar, Jesús nos enseña claramente la aplicación concreta del gran mandamiento del amor.

 

ORACIÓN DE LOS FIELES:

 

CELEBRANTE:

 

Queridos hermanos, que el mandamiento cristiano fundamental, el del amor a Dios y al prójimo, inspire hoy esta oración que elevamos al Dios del amor pidiendo por todos los hombres, nuestros hermanos.

 

GUÍA:  A cada una de las peticiones responderemos orando:

"PADRE, ESCUCHA NUESTRA ORACIÓN"

v Padre, te pedimos por la Santa Iglesia, para que siempre, en todas sus actividades, sea esa casa acogedora, esa posada abierta a todos, donde es posible encontrar la medicina material o espiritual que el enfermo necesita,  oremos...

 

v Señor, te pedimos por el Santo Padre y nuestro Obispo, para que sean un permanente ejemplo que nos ayude a formar una Iglesia diocesana en la que hagamos realidad el mandato del amor: que no amemos de palabra ni de boca, sino con obras y en verdad, oremos..

 

v Dios nuestro, te pedimos para que todos los hombres del mundo escuchen en lo profundo de su corazón, el mensaje de tu Hijo, y así los pueblos puedan reencontrarse y vivir en la concordia y en la paz, oremos...

 

v Dios rico en misericordia, te pedimos por tantos hermanos nuestros que sufren, que están solos, que han sido marginados, para que sientan el amor de tu mano providente, en la generosa y solidaria ayuda que prestemos a su situación, oremos...

 

v Señor, te pedimos por toda nuestra comunidad, para que nos esforcemos por avivar nuestra piedad, superar los odios, perdonar las injurias, vencer todo rencor y división, amando al prójimo como Cristo nos amó, oremos...

 

CELEBRANTE:

 

Padre, acércanos más y más a tu Reino por el camino del amor a ti, único Dios vivo y verdadero, y a nuestro prójimo, según el mandamiento que hiciste escuchar al pueblo de Israel y que en su Evangelio nos renovó tu Hijo, Jesucristo, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.

 

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

 

Pongamos ahora, sobre el altar, nuestra ofrenda de un amor sincero y total a Dios, por sobre todas las cosas, y un amor como el de su Hijo por nosotros, hacia cada uno de nuestros hermanos.

DIÁLOGO DEL PREFACIO:

Al iniciarse el Prefacio (antes de "El Señor esté con vosotros")

Por este sacramento, Jesucristo renueva sobre este altar el sacrificio de la cruz. Unámonos, por la acción de gracias, a nuestro único Sacerdote, que vive siempre ante el Padre y está presente entre nosotros para interceder por todos los creyentes.

COMUNIÓN:

 

De una vez para siempre Cristo nos redimió en el sacrificio de la cruz. Ahora, por la renovación de este sacrificio, participamos en la comunión del Cuerpo entregado por nosotros y de la Sangre que nos salva de nuestros pecados.

DESPEDIDA:

La celebración de hoy nos ha ayudado a descubrir que todo hombre, todos los hombres, son nuestro prójimo, sin distinción de razas o colores, sin afinidades de carne y sangre, sin consideraciones de dinero o posición social. Esta es la gran dimensión cristiana que debemos vivir de verdad, cada día.

 

 

sábado, julio 07, 2007

Reflexión del evangelio del 8 de Julio XIV durante el año

EVANGELIO DEL DÍA

Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de Vida eterna. Jn 6, 68

 

 

      

 

DOMINGO XI V DURANTE EL AÑO

 

Yo haré correr hacia ella la paz como un río

 

Lectura del libro de Isaías

66, 10-14

¡Alégrense con Jerusalén

I y regocíjense a causa de ella,

todos los que la aman!

j Compartan su mismo gozo

los que estaban de duelo por ella,

para ser amamantados y saciarse

en sus pechos consoladores,

para gustar las delicias

de sus senos gloriosos!

Porque aSÍ habla el Senor:

Yo haré correr hacia ella

la prosperidad como un río,

 y la riqueza de las naciones

como un torrente que se desborda.

Sus niños de pecho serán llevados en brazos

y acariciados sobre las rodillas.

Como un hombre es consolado por su madre,

así Yo los consolaré a ustedes,

y ustedes serán consolados en Jerusalén.

Al ver esto, se llenarán de gozo,

y sus huesos florecerán como la hierba.

La mano del Señor se manifestará a sus servidores,

y a sus enemigos, su indignación.

 

Palabra de Dios.

 

 

SALMO RESPONSORIAL                                        65, 1-3a. 4- 7a. 16. 20

 

R.    ¡Aclame al Señor toda la tierra!

 

¡Aclame al Señor toda la tierra!

¡Canten la gloria de su Nombre!

Tribútenle una alabanza gloriosa,

digan al Señor: «¡Qué admirables son tus obras!»   R.

 

Toda la tierra se postra ante ti,

y canta en tu honor, en honor de tu Nombre.

Vengan a ver las obras del Señor,

las cosas admirables que hizo por los hombres.  R.

 

Él convirtió el mar en tierra firme,

a pie atravesaron el Río.

Por eso, alegrémonos en Él,

que gobierna eternamente con su fuerza.  R.

 

Los que temen al Señor, vengan a escuchar,

yo les contaré lo que hizo por mí.

Bendito sea Dios, que no rechazó mi oración

ni apartó de mí su misericordia.  R.

 

 

 

Yo llevo en mi cuerpo las cicatrices de Jesús

 

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo

a los cristianos de Galacia

6, 14-18

 

Hermanos:

Yo sólo me gloriaré en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo está crucificado para mí, como yo lo estoy para el mundo.

Estar circuncidado o no estarlo, no tiene ninguna importancia: lo que importa es ser una nueva criatura. Que todos los que practican esta norma tengan paz y misericordia, lo mismo que el Israel de Dios.

Que nadie me moleste en adelante: yo llevo en mi cuerpo las cicatrices de Jesús.

Hermanos, que la gracia de nuestro Señor Jesucristo permanezca con ustedes. Amén.

 

Palabra de Dios.

 

 

 

EVANGELIO

Esa paz reposará sobre él

 

a    Evangelio de nuestro Señor Jesucristo

según san Lucas

10, 1-12. 17-20

 

El Señor designó a otros setenta y dos, además de los Doce, y los envió de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde Él debía ir. Y les dijo: «La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha.

¡Vayan! Yo los envío como a ovejas en medio de lobos. No lleven dinero, ni provisiones, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino.

Al entrar en una casa, digan primero: "¡Que descienda la paz sobre esta casa!" y si hay allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre él; de lo contrario, volverá a ustedes.

Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja merece su salario. No vayan de casa en casa. En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan; sanen a sus enfermos y digan a la gente: "El Reino de Dios está cerca de ustedes".

Pero en todas las ciudades donde entren y no los reciban, salgan a las plazas y digan: "¡Hasta el polvo de esta ciudad que se ha adherido a nuestros pies, lo sacudimos sobre ustedes! Sepan, sin embargo, que el Reino de Dios está cerca".

Les aseguro que en aquel Día, Sodoma será tratada menos rigurosamente que esa ciudad».

Los setenta y dos volvieron y le dijeron llenos de gozo: «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu Nombre».

Él les dijo: «Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Les he dado poder para caminar sobre serpientes y escorpiones y para vencer todas las fuerzas del enemigo; y nada podrá dañarlos. No se alegren, sin embargo, de que los espíritus se les sometan; alégrense más bien de que sus nombres estén escritos en el cielo».

 

Palabra del Señor.

 

 

 

Reflexión

 

 

¿ACABAMOS LOS CURAS CON LA AFICIÓN?

1. - Este Evangelio siempre ha tenido para mí resonancias taurinas. El pobre torero en medio de la plaza haciendo lo que puede ante un toro resabiado y que ve mal de un ojo y desde todos los tendidos escucha insultos y gritos de la gente exigiéndole que se arrime.

Una cosa es gritar y otra estar en la arena con el capote en la mano y dos enormes cuernos a veinte centímetros de la nariz.

Jesús nos quiere decir aquí que si somos uno de esos 72 discípulos, es decir, si pertenecemos a su Iglesia, a su familia, a su pueblo misionero, no podemos quedarnos sentados en el tendido de sombra criticando a los demás, sino que todos, vosotros y yo, tenemos que tirarnos al ruedo.

Aquella concepción de Iglesia de curas para arriba y de pueblo que usa los templos, de curas para abajo, no tiene cartel ya. Es cosa vieja.

2. - Se oye con frecuencia que los curas acabamos con la afición, sobre todo de los jóvenes, con nuestras misas y nuestros sermones. Y lo comprendo perfectamente, porque los curas somos unos pesados predicando y, por otro lado, la misma misa, a pesar de todas las reformas de sus cánones y oraciones, todavía queda muy alejada del lenguaje inteligible.

Pero también habría que preguntarse si por parte de los 72 discípulos del pueblo, en la profesión de la propia Fe en el credo, en el rezo comunitario de la oración cristiana por excelencia del Padre Nuestro, o en las contestaciones de la liturgia, muestra una Fe convencida, vibrante, expresada con decisión o todo se va en un murmullo apagado con deseo de ver a quien acaba antes. Eso también acaba con la afición de los jóvenes.

Todos nos tenemos que tirar al ruedo para predicar, para enseñar a los demás nuestra Fe.

3. - "La mies es mucha y lo operarios pocos". ¿Por qué pocos? ¿Podéis imaginar lo que podrían hacer en este mundo cuatrocientos millones de misioneros católicos?

Cuatrocientos millones que salieran a segar la mies con la urgencia con al que uno dice Jesús. Sin entretenerse en cosas vanas. Sin estar apegados a los bienes materiales, buscando tan sólo llevar a los demás el mensaje del Reino, mensaje de paz y de justicia.

Vosotros sois la luz del mundo. ¿No iluminaríamos al mundo entero si fuéramos cuatrocientos millones de antorchas luciendo en la oscuridad de la vida?

¿No habría cuatrocientos millones de hogares que recibirían con agradecimiento el mensaje de alegría y paz, cuando el mundo entero está anhelando la paz?

Cada uno de nosotros tiene que convertirse en su propio ambiente en mensajero de alegría y de paz. ¿No creéis que si lo hiciéramos así todos, si nos quedásemos en nuestro tendido de sombra criticando con saña al pobre torero, si todos nos lanzáramos al ruedo, se haría realidad el deseo de Jesús de que el Padre habría enviado operarios suficientes en sus Mies? Vamos a pedir con la Oración de San Francisco de Asís que sepamos llevar al mundo la Paz del Señor.

 

José María Maruri, SJ

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SOMOS LLAMADOS Y ENVIADOS

1.- Nuevamente Jesús hace una llamada urgente: hacen falta obreros que trabajen en la mies. No podemos hacernos los sordos ante este reclamo del Señor. Hoy, creo yo, la mies es más abundante, no porque haya crecido el número de habitantes del planeta, sino porque hay mucha sed de Dios, muchos hombres y mujeres perdidos en la inmensidad del desierto. Dicen que nos invade una mentalidad laicista que quiere borrar la resonancia de Dios en nuestra vida y enseña a vivir prescindiendo de Dios. Se trata de eliminar todo sentido trascendente en el hombre, para pensar sólo en las cosas de este mundo. ¿Qué podemos hacer? El Evangelio nos dice que tenemos que rogar al dueño de la mies para que nos mande obreros a trabajar en ella. Pero, ¿te has preguntado alguna vez si tú eres uno de esos obreros? Quizá seamos todos los bautizados, pues evangelizar no es una labor encomendada exclusivamente a los sacerdotes. Todos los cristianos debemos ser mensajeros de la Palabra de Dios, porque todos somos "vocacionados", llamados por Dios a dar testimonio de nuestra fe.

2.- La misión que se nos encomienda no siempre es fácil. Ya lo anunció Jesús cuando les dijo que les mandaba como corderos en medio de lobos. Frecuentemente recibo el testimonio de laicos comprometidos de lleno en la parroquia que dicen que en su oficina o taller les ridiculizan, les llaman beatos o se burlan de los postulados de la Iglesia. ¿Qué hacer? Lo más fácil es callarse, pero en ocasiones hace falta nuestra palabra y, sobre todo, nuestro ejemplo. Me cuentan también que cuando estas personas alejadas de la fe tienen problemas al primero que acuden es a aquél que llamaban beato. Seguramente porque su vida en cierto modo les cuestiona y les anima a buscar el sentido de lo que les ocurre. Lo de curar enfermos y llevar la paz se traduce hoy día en la atención que prestamos y en el espíritu de servicio que demostramos a los que nos rodean.

3.- Jesús insiste en que no llevemos talega, ni alforja, ni sandalias. Por muchos recursos que se empleen hoy en la pastoral, lo fundamental será siempre la transmisión de nuestra experiencia de Jesús de Nazaret. Lo cual exige en nosotros una conversión de vida y una disponibilidad radical para escuchar su Palabra y anunciarla con valentía. El premio está asegurado, pues nuestros nombres estarán inscritos en el cielo. No es que haya que buscar la recompensa, pues ésta se encuentra ya en el gozo que produce el anuncio de la Buena Noticia. No hay que temer el rechazo, la picadura de los escorpiones y serpientes. Jesucristo nos acompaña en la misión, por eso estamos alegres y seguros de que merecerá la pena. Si echas una mirada a nuestro mundo te darás cuenta de la urgencia de la evangelización, no escurras el bulto lánzate a comunicar a otros lo que tú has conocido: la misericordia, la bondad del señor, todo lo que ha hecho contigo, como canta el autor del salmo 65.

 

José Martín OSA

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LAS MEDALLAS Y EL ANUNCIO

1.- A tal mérito tal medalla. El mundo nos tiene tan acostumbrados al agasajo o trofeo por lo que se realiza, que resulta difícil emprender una gesta, sea pequeña o grande, sin correr el riesgo de pensar en el premio correspondiente.

Alguien sentenció, con cierta razón, "que la condecoración es motor para el trabajo".

Cuando uno se acerca al Evangelio, en este domingo de verano, sabe de antemano que el anuncio del mensaje de Jesús conlleva (sobre todo en estos tiempos que nos toca vivir) no precisamente distinción, privilegio, clase, sino todo lo contrario: rechazo. Vamos que, el que pretenda lucir hoy una medalla en su pecho, el camino del Evangelio no es precisamente un podium para conquistarla ni merecerla a los ojos de la sociedad.

Pero Jesús, que siempre tiene palabras de ánimo, nos orienta y empuja de nuevo hacia la misión. ¡Poneos en camino!

Muchos intentarán que os quedéis quietos. Que vuestros criterios queden sepultados en el olvido. Responded con la fuerza de vuestras convicciones más profundas: lo que no hagáis nadie lo hará por vosotros. ¡Mirad que os mando como corderos en medio de lobos!

Pensaréis que muchos estarán con vosotros y, luego, os daréis cuenta que viven de espaldas con lo que dicen creer. Responded con la constancia de vuestro trabajo. Las fieras también se pueden domesticar. ¡No andéis cambiando de casa!

2.- Entrad para conocer muy de cerca la realidad de los hombres y mujeres que os rodean. Pero, que esas circunstancias, no os impidan vivir con intensidad y con libertad vuestra relación con otras personas. Que la espesura del bosque no obstaculice la visión del horizonte al que estáis llamados. ¡No llevéis alforja, ni sandalias!

Tened las manos libres para abrazar con libertad y sin condiciones. Soltad el volante de las falsas seguridades para agarraros a mi Palabra que nunca os ha de faltar ni defraudar ¡Está cerca el reino de Dios!

3.- No perdáis la esperanza. Aunque todo os parezca estío e infructífero; vuestros esfuerzos baldíos; la siembra aparentemente perdida; la creatividad puesta en tela de juicio: pensad que Yo estoy cerca de vosotros. En la prueba y en el sufrimiento, en las dudas y en el esfuerzo es donde lleváis las mismas marcas que el anuncio del reino dejó en mi cuerpo ¡Vuestros nombres están inscritos en el cielo!

Cesan las luchas en la tierra y comienza el descanso celeste Se apagan las luces del mundo y se enciende la antesala del cielo. Cicatrizan las heridas causadas por el anuncio y empieza a divisarse aquello por lo que dimos la vida, las horas, la creatividad, el impulso, la sangre, y por lo que vertimos tantas lágrimas a tiempo y destiempo. ¡Gracias, Señor, Tú eres la medalla de oro a la que yo aspiro!

 

Javier Leoz

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