sábado, mayo 31, 2008

guión de misa para el 1º de Junio de 2008

 

Celebrando

la Vida

en el

Nuevo Milenio

Guiones para la celebración de la Cena del Señor

Ciclo "A"

Miguel Ángel Osimani

EDICIONES BETANIA

 

 

 

DOMINGO 1º DE JUNIO

DOMINGO 9º DURANTE EL AÑO

 

PREPARACIÓN: 

Antes de la salida del celebrante

 

Nos encontramos nuevamente, como todos los domingos, reunidos en el nombre del Señor para celebrar la Eucaristía, que es una invitación al compromiso temporal de la fe. Concretamente celebramos hoy el domingo noveno durante el año.

 

AMBIENTACIÓN: 

Luego del saludo inicial y antes del acto penitencial

 

Hoy el Señor es bien claro: quien quiera ser verdaderamente cristiano debe seguir los caminos trazados por Dios, siendo fiel a Él y renunciando a los demás dioses. No bastan las súplicas ni los homenajes al Señor; la sola fe, la devoción e incluso la confianza en Él no basta: hay que cumplir la voluntad del Padre que está en los Cielos; quien así lo hace es el que realmente edifica su casa sobre roca.

 

1ª. LECTURA:  (Dt 11, 18. 26-28. 32   (Ver texto)

 

Moisés dice a Israel que el pueblo amado por Dios tiene que hacer continuamente una opción y según la dirección de su elección, será bendecido o maldecido por Dios.

 

SALMO RESP.:      (30, 2-4. 17. 25)    (Ver texto)

 

                    R.   Señor, sé para mí una roca protectora.

 

2ª. LECTURA:     (Rm 3, 20-25a. 28)     (Ver texto)

 

San Pablo nos manifiesta que lo que salva es la fe en Cristo, pero una fe que supone y consiste en una respuesta a Él, una adhesión a su persona y a su Evangelio.

 

EVANGELIO:    (Mt 7, 21-27)    (Ver texto)

 

Hoy Jesús nos dice que el hombre sólido que entrará en el Reino construido en Dios, es aquel que ha cumplido la voluntad del Padre.

 

ORACIÓN DE LOS FIELES:

 

CELEBRANTE:

 

Dios es nuestro Padre y quiere que nos dirijamos a Él con verdadera confianza de hijos, por eso ahora, presentémosle nuestras súplicas por las necesidades de la Iglesia, del mundo y de todos nuestros hermanos.

 

GUÍA:  A cada una de las peticiones responderemos orando:

 

"PADRE, QUE CUMPLAMOS TU VOLUNTAD"

 

v Padre, porque queremos que todos los hombres del mundo escuchen a tu Hijo en la voz de su Iglesia y en la de su Vicario en la tierra, hoy Benedicto XVI, te pedimos...

 

v Padre, porque necesitamos construir una Iglesia diocesana que, guiada por su Obispo, verdaderamente anuncie con su fe y con sus obras, el Evangelio de tu Hijo, te pedimos...

 

v Padre, porque queremos que en nuestra patria se terminen las estructuras radicalmente injustas y reine una verdadera justicia cristiana para todos sus habitantes, en especial los más pobres, te pedimos...

 

v Padre, porque tantos necesitados y sufrientes del mundo, puedan ver renacer en ellos la esperanza, por la manifestación de tu amor en nuestras actitudes concretas hacia ellos, te pedimos...

 

v Padre, para que todos los que formamos esta comunidad, edifiquemos nuestras vidas sobre roca al actuar, en toda ella, según tu voluntad, te pedimos...

 

CELEBRANTE:

 

Dios y Padre nuestro, ponemos en tus manos estas súplicas y te pedimos que nos concedas todo aquello que Tú conoces que necesitamos para poder alcanzar la vida eterna. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.

 

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

 

Junto al pan y el vino, es necesario que presentemos a nuestro Padre del Cielo, un corazón dispuesto a cumplir su voluntad en todos los momentos de nuestra vida.

 

DIÁLOGO DEL PREFACIO:

Al iniciarse el Prefacio (antes de "El Señor esté con vosotros")

 

Unamos ahora nuestros corazones y nuestras voces para elevar nuestro canto de acción de gracias al Padre, porque en Cristo nos ha dejado el camino perfecto para ir a su Reino.

 

COMUNIÓN:

 

Entrar en comunión con Cristo nos significa también entrar en comunión con sus sentimientos, con su vida, con sus enseñanzas y con todos nuestros hermanos, con sus vidas y sus necesidades, de pan, de trabajo, de cultura y de Dios.

 

DESPEDIDA:

 

Al regresar a nuestros hogares lo hacemos con el compromiso de vivir de tal manera el cumplimiento de la voluntad de Dios, que nuestras actitudes concretas de vida, sean una proclamación del mensaje de salvación

domingo, mayo 25, 2008

Bergoglio: “Pidamos la gracia de permanecer unidos sin disgregarnos”

 
Buenos Aires, 24 May. 08 (AICA)
Celebración del Corpus Christe en la Plaza de Mayo

Celebración del Corpus Christe en la Plaza de Mayo

"Les sugiero que pidamos con énfasis la gracia de permanecer unidos como pueblo, sin disgregarnos, y unidos sin despreciarnos", dijo el al arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Mario Bergoglio, delante de la multitud que participó este sábado de la tradicional procesión del Corpus Christi alrededor de la Plaza de Mayo.

     "La memoria del amor de Jesús se hace comulgando con su carne y con su sangre. Esta es la memoria que une, el camino que aglutina a un pueblo que quiere permanecer sin disgregarse", subrayó.

     El purpurado porteño también instó a transformar la Ciudad en lugar "de projimidad, encuentro y solidaridad", y alentó a caminar sus calles "haciendo memoria de nuestros mayores, que las caminaron en la esperanza de que nosotros fuéramos mejores".

    También exhortó a caminar la ciudad mirando "hacia adelante, avizorando a nuestros hijos y nietos, deseando que las transiten en paz y justicia, en fraternidad y solidaridad".

    "Caminemos con sentido del tiempo cristiano, que es tiempo de amor, tiempo que vincula, tiempo que no levanta muros sino que tiende puentes entre las generaciones y entre los corazones, tiempo en el que se privilegia la unidad al conflicto", acotó el primado.

Intenciones
     En las intenciones de la misa se rezó por una patria "más justas", por quienes sufren la pobreza, están solos o son víctimas de la violencia "propia y ajena". También para que "pensemos los unos en los otros sin lastimarnos" y por la Iglesia en China, en adhesión a la jornada de oración convocada por el papa Benedicto XVI.

     Al concluir la misa concelebrada, el cardenal Bergoglio renovó la consagración de la ciudad y de la arquidiócesis de Buenos Aires a Nuestra Señora de Luján, para luego encabezar la tradicional procesión con el Santísimo Sacramento alrededor de la Plaza de Mayo.

    La custodia que guarda la hostia fue llevada por un grupo de jóvenes, seguida por la los abanderados de los colegios católicos, los seminaristas porteños, los jóvenes y el resto de la feligresía presente. Entre ellos, el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri.

     La pública expresión de fe, que este año llevó por lema "Soy la vida", culminó con la multitud entonando el Himno Nacional Argentino y el cardenal Bergoglio impartiendo la bendición eucarística.
 
"No se dejen robar la libertad"
     Previo a la misa, el cardenal Bergoglio se dirigió a Plaza Miserere, en el barrio del Once, donde recibió a los jóvenes que dieron testimonio de su fe marchando desde cuatro puntos de la ciudad.

     Allí, el purpurado advirtió a los jóvenes sobre los "mercachifles" que pretenden "robarles la libertad", y los exhortó a "no tenerles miedo" a los "kiosqueros de la degradación" que proponen la droga y la prostitución como salida.

    "No le tengan miedo a los kiosqueros de la degradación, que viven de la trata de personas con la droga, la delincuencia, la violencia y la prostitución infantil. Esos que están acá en el mercado de todos los días", alertó.

     El cardenal Bergoglio tambie´n pidió un minuto de silencio para que "Jesús consuele" a los padres y familiares" de Cromañón, presentes en el lugar, cuyos hijos, dijo, "perdieron la vida por situaciones que todos rechazamos y lamentamos".+
http://www.aica.org/index.php?module=displaystory&story_id=12238&format=html&fech=2008-05-24

Mons. Cargnello: “Recrear el diálogo para construir la comunidad nacional”

Fuente AICA
 
Salta, 25 May. 08 (AICA)
Monseñor  Mario Antonio Cargnello

Monseñor Mario Antonio Cargnello

El arzobispo de Salta, monseñor Mario Cargnello, convocó hoy a todos los argentinos a "apostemos con audacia creativa y confianza renovada a la amistad social y al diálogo como camino para construir la comunidad nacional", y a consolidar el espíritu fraterno que  "compromete a recrear los vínculos entre todos los habitantes de esta tierra y nos ilumina para mirar al otro como hermano. Nunca unos contra otros", porque el diálogo, insistió, es "un instrumento eficaz para convertir la crisis en oportunidad".

     Durante el Tedéum en la catedral de Salta y ante la presencia de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y su gabinete, el prelado también rogó a la Virgen, a la que definió como "mujer y madre, hija de Israel, amada por los musulmanes, venerada por los cristianos como Madre de Dios y madre nuestra", que acompañe a Cristina Fernández de Kirchner "en esta hora en la que le toca a usted aportar desde el lugar de presidenta, lo mejor del genio femenino a la historia de nuestra amada nación".

    Al finalizar la homilía, el padre Adolfo Barrionuevo, Iglesia Ortodoxa; pastor Hugo Vergara, Iglesia Anglicana; pastor David Thies, Iglesia Luterana; rabino Marcelo Wajcer, comunidad judía, y presbítero Pablo Martínez, Iglesia Católica, hicieron cada uno desde su fe una oración a la patria.

     Tras el rezo del Padrenuestro, la interpretación del Gloria, de Vivaldi, monseñor Cargnello impartió la bendición a las autoridades presentes, mientras la Orquesta Sinfónica Provincial interpretaba el Aleluya de Hendel.

Texto de la homilía
    Como una respuesta brotada desde lo profundo del corazón a la Palabra de Dios que nos fue proclamada, el pueblo argentino, en este día en el que celebra el 198º aniversario de la Revolución de Mayo, se "acuerda del largo camino que el Señor Dios nos ha hecho recorrer en la historia".

     Se trata de un recuerdo cargado de gratitud y de responsabilidad. De gratitud por la rica herencia que nos legaron los mayores a lo largo de estas casi veinte décadas; de responsabilidad porque el presente nos exige actuar de tal manera que, aprendiendo de los aciertos y errores del pasado enmendemos estos y profundicemos aquellos para poder pergeñar un futuro que ofrezca horizontes a las generaciones que nos han de suceder.

     La Providencia ha querido que Salta fuera la sede de la celebración nacional presidida por la Excelentísima Señora Presidenta de la Nación, por el gabinete que la acompaña en su gobierno, por representantes de los poderes legislativo y judicial y por el cuerpo diplomático acreditado en nuestra patria.

     En el horizonte de nuestras vidas de argentinos ya despunta la celebración de las fiestas del Bicentenario; acercándonos a ellas, nos sentimos felices porque, desde esta Provincia podemos decir, con humilde convicción, algunos pensamientos que surgen de cara a un nuevo siglo de vida argentina.

     Esta casa guarda la imagen bendita del Señor del Milagro, imagen que viene animando la oración por la patria rezada por tantos argentinos desde hace ya casi siete años. Aquí se nos ofrece un clima familiar en el que quisiera testimoniar una herencia y dirigir un pedido a todos mis hermanos argentinos.

     La herencia la recojo de la historia de nuestra provincia. Salta quedó marcada por su amor a la patria desde los inicios de ésta. Baste recordar lo decisivo de aquella batalla conducida por el General Manuel Belgrano el 20 de febrero de 1813 en la consolidación de nuestra independencia. Este pueblo ha madurado en cada generación su conciencia de civilidad alimentado por muchos testimonios de servicio, de desinterés, de proyección. Creo no equivocarme si destaco, espigando en su historia, tres datos que están grabados en el alma de esta provincia y que son: el mensaje del Milagro, el legado de Güemes y el servicio de Facundo de Zuviría.

     El Mensaje del Milagro: La historia de Salta se acuna en él. Desde la fundación de esta ciudad en 1.582, primero fue promesa, luego encuentro, después olvido, luego una historia de comunión profunda que culmina en 1.844 cuando el Pueblo hace un pacto con el Señor. Desde entonces el pueblo lo renueva cada año en una primavera pascual.

     La profunda experiencia del encuentro con Cristo es para cada salteño y para el pueblo, una experiencia de dignidad que se afirma y de libertad que se recrea. Como el Pueblo de Israel reconoce en el Pacto del Sinaí el nacimiento de su condición de pueblo libre, así el pueblo de Salta, al reconocer que sólo Dios es su Señor, se sabe un pueblo libre y por ello un pueblo digno. Es que la dimensión religiosa de la persona es la base de su dignidad y la custodia de su libertad. Nunca Argentina tuvo miedo a Dios, fuente de toda razón y justicia y, en esta hora es muy bueno que nos presentemos ante El para alabarlo. "Señor, Dios eterno, alegres te cantamos, a ti nuestra alabanza, a ti, Padre del cielo, te aclama la creación. Postrados ante ti los ángeles te adoran y cantan sin cesar: Santo, santo, santo, Dios del universo; llenos están los cielos y la tierra de tu gloria".

     El legado de Güemes. La figura del General Martín Miguel de Güemes es para los salteños un llamado a la entrega por la patria en la fortaleza hasta el heroísmo. Es digno de destacar cómo su acción de defensa de la patria fue acordada con San Martín y Belgrano en un plan estratégico al que fue fiel hasta la muerte porque la patria se lo pedía. Este profundo amor a la tierra que nos vio nacer constituye un aporte al modo de ser del hombre del interior. Hay un estilo generoso, cordial, respetuoso, digno, acogedor, fiel a la palabra dada, que se resume en la palabra gaucho y que cualifica al hombre y a la mujer del interior argentino. Estos valores, que están en la base de la cultura nacional profunda llaman a que los tengamos en cuenta a la hora de pensar nuestra identidad.

     El servicio de Facundo de Zuviría. A este ilustre salteño le correspondió presidir el Congreso Constituyente de 1.853 que consagró nuestra Constitución Nacional dando origen al estado organizado que consolidó el crecimiento y la evolución de la Nación. Su figura invita a recrear nuestra fidelidad a la ley y a las instituciones de la patria. Es bueno recordarlo en este año del vigésimo quinto aniversario del regreso a la democracia en la Argentina, convencidos que, como nos enseña la Iglesia, " una auténtica democracia no es sólo el resultado de un respeto formal de las reglas, sino que es el fruto de la aceptación convencida de los valores que inspiran los procedimientos democráticos: la dignidad de toda persona humana, el respeto de los derechos del hombre, la asunción del bien común como fin y criterio regulador de la vida política. Si no existe un consenso general sobre estos valores, se pierde el significado de la democracia y se compromete su estabilidad"

     Esta herencia que es viva en el corazón del pueblo, me impulsa a pedirles a todos los argentinos tres compromisos, que los obispos miembros de la Conferencia Episcopal propusimos a todo el pueblo de la patria en el andar de estos años nuestros:

     1.- Trabajemos por continuar construyendo la Nación que queremos. "Sabemos que una Nación es una comunidad de personas que comparten muchos bienes, pero, sobre todo, una historia, una cultura y un destino común. Por ello debemos volver a la raíz del amor que teje la convivencia social, entendida como un llamado de Dios". . Elijamos nuevamente ser argentinos, desarrollemos los valores indispensables de la vida social. "Sólo buenos ciudadanos, que obren con inteligencia, amor y responsabilidad, pueden edificar una sociedad y un estado más justos y solidarios" . Renovemos el esfuerzo por cancelar cada día la deuda social que grava sobre nosotros y nos impele a hacernos cargo sobre todo de los más pobres. Desde esta Salta quisiera invitar a que todos incorporemos verdaderamente en nuestro corazón de argentinos a los aborígenes como hermanos.

     2.- Renovemos nuestro esfuerzo por consolidar el sistema democrático desde el respeto a la constitución y a las instituciones de la patria. Cuando el respeto a la ley constituye un bien adquirido cada ciudadano puede sentirse libre y proyectarse dignamente. Lo contrario pone a la nación en un camino involutivo hacia la ley de la selva. ¿Será capaz nuestra generación de avanzar desde la "viveza criolla" hacia la nobleza que compromete? Es preciso continuar trabajando para elevar la calidad de la educación basándola en los inclaudicables valores puestos por Dios en el corazón del hombre. Animémonos a crecer en la honestidad, en la austeridad, en la responsabilidad por el bien común, en la solidaridad y en el espíritu de sacrificio, en la cultura de la familia, de la vida y del trabajo.

     3.- Apostemos con audacia creativa y confianza renovada a la amistad social y al diálogo como camino para construir la comunidad nacional. El espíritu amplio e incluyente que caracteriza a nuestra patria se plasmó entre otras expresiones en la voluntad de promulgar nuestra constitución para "nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino". Ese espíritu fraterno hoy nos compromete a recrear los vínculos entre todos los habitantes de esta tierra y nos ilumina para mirar al otro como hermano. Nunca unos contra otros. El diálogo es un instrumento eficaz para convertir la crisis en oportunidad. La fatiga que acompaña su ejercicio no es infecunda ni irrelevante; sabernos encontrar, escuchar y hablar hasta ponernos en el lugar del otro es garantía para avanzar socialmente. Reafirmemos nuestra convicción de que "una sociedad no crece necesariamente cuando lo hace su economía, sino sobre todo cuando madura en su capacidad de diálogo y en su habilidad para gestar consensos que se traduzcan en políticas de estado que orienten hacia un proyecto común de Nación". Avancemos en la construcción de una Patria de hermanos. No neguemos a nuestros niños y a nuestros jóvenes esta señal de esperanza.

     Hemos escuchado a Jesús en el Evangelio ofrecerse como Pan vivo bajado del cielo. Hoy la Iglesia católica celebra agradecida en su liturgia este don del Señor hecho pan que perpetúa en la Eucaristía su voluntad de entregarse por nosotros y desde dentro de nosotros darse como el pan, fruto de la tierra y del trabajo del hombre. Para los cristianos es un desafío a servir a todo hombre, como el Señor. "Oh Cristo, tú eres el Rey de la Gloria, tú el Hijo y Palabra del Padre, Tú el rey de toda la creación…Salva a tu pueblo y bendice a tu heredad… Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros como lo esperamos de ti".

     Por último, Señora Presidenta, permítame encomendarla a la protección de la Santísima Virgen, Mujer y Madre, hija de Israel, amada por los musulmanes, venerada por los cristianos como Madre de Dios y madre nuestra: Que Ella, honrada aquí como Virgen del Milagro, la acompañe en esta hora en la que le toca a usted aportar desde el lugar de presidenta, lo mejor del genio femenino a la historia de nuestra amada nación.+
 
AICA - Toda la información puede ser reproducida parcial o totalmente, citando la fuente

jueves, abril 24, 2008

Guion misa VI de Pascua - Domingo 27 de Abril ciclo A

 

Celebrando la Vida

en el

Nuevo Milenio

Guiones para la celebración de la Cena del Señor

Ciclo "A"

Miguel Ángel Osimani

EDICIONES BETANIA

 

DOMINGO SEXTO DE PASCUA

 

 

PREPARACIÓN:    

Antes de la salida del celebrante.

 

Hermanos, nos encontramos celebrando la Pascua, la gran fiesta cristiana; concretamente, celebramos el sexto domingo de este tiempo de verdadera fiesta, fiesta que expresa aquello que es más fundamental en nuestra fe.

La Pascua nos invita a unirnos a la vida nueva de Jesucristo, compartiendo su amor nuevo, caminando hacia el mundo nuevo que el Padre quiere para todos los hombres: y el Espíritu Santo es quien nos guía en este peregrinar hacia la Casa del Padre.

 

AMBIENTACIÓN:

Luego del saludo inicial y antes del acto penitencial.

 

El Señor hoy nos manifiesta que Él asciende al Padre, pero no nos deja solos, ya que permanecerá en medio nuestro por la misterios presencia del Espíritu Santo: ese Espíritu que viene a nosotros y nos penetra hasta lo más profundo de nuestra existencia, santificando toda nuestra vida y habitando en nuestros corazones como en un templo, llevándonos al conocimiento de toda la verdad y unificándonos en la comunión y el servicio a los demás.

 

1ª. LECTURA:             (Hch 8, 5-8. 14-17)    (texto)

 

Escuchemos cómo va creciendo la Iglesia en sus comienzos, por su obra inspirada, dirigida y cumplida por ella, con el Espíritu Santo.

 

SALMO RESP.:          (65, 1-3a. 4-7a. 16-20  (texto)

 

R.   ¡Aclame al Señor toda la tierra!

 

2ª. LECTURA:          (1 Pe 3, 15-18)    (texto)

 

El Apóstol nos exhorta a defender nuestra fe, dando razón de nuestra esperanza, aún a costa de cualquier padecimiento.

 

EVANGELIO:           (Jn 14, 15-21)    (texto)

 

Jesús, en este pasaje del Evangelio, nos anuncia el envío del Espíritu Santo, que será quine nos guíe hacia el Padre.

 

ORACIÓN DE LOS FIELES:

 

CELEBRANTE:

 

Y ahora, queridos hermanos, unidos a Jesucristo, firmemente arraigados en su amor, elevemos nuestra plegaria, humilde y confiada, a nuestro Padre del Cielo.

 

GUÍA: A cada una de las intenciones responderemos orando:

 

"SEÑOR, ESCÚCHANOS Y ENVÍANOS TU ESPÍRITU DE AMOR"

 

v Señor, al pedirte por la Santa Iglesia y el Santo Padre Benedicto XVI, para que siempre sea el testimonio por el que los hombres te conozcan y te amen, te pedimos...

 

v Señor, al pedirte por nuestro Obispo y nuestros sacerdotes, para que tu Espíritu los asista y fortalezca constantemente en su ministerio de guiarnos para formar una Iglesia diocesana verdaderamente evangelizada y evangelizadora, te pedimos...

 

v Señor, al pedirte por nuestra patria, para que todos los que la habitamos nos dispongamos a construir una verdadera patria de hermanos, fraterna, solidaria y laboriosa, desde los valores del Evangelio, te pedimos...

 

v Señor, al pedirte por todos nuestros hermanos sufrientes, por los más pobres, para que encuentren en nosotros verdaderas entrañas de misericordia y el gesto y la palabra oportuna para acudir en su ayuda, te pedimos...

 

v Señor, al pedirte por toda nuestra comunidad, para que nos preparemos en profundidad a recibir el Espíritu Santo que nos guiará y seamos siempre dóciles a sus mociones que nos llevarán a tu presencia, te pedimos...

 

CELEBRANTE:

 

Dios nuestro, Padre de todos los hombres, que por la resurrección de tu Hijo Jesucristo nos has dado una esperanza auténtica, derrama sin cesar sobre nosotros la fuerza del Espíritu Santo, para que seamos en el mundo testigos de tu amor. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.

 

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

 

Los primeros discípulos fueron verdaderos testigos y anunciadores de la Buena Noticia. Al presentar sobre el altar estas ofrendas, ofrezcamos al Padre nuestras vidas, para que Él las transforme de tal manera, que podamos ser también testigos y anunciadores de su Resurrección.

 

DIALOGO DEL PREFACIO:

 

Elevemos la alegría de nuestro corazón en un canto de acción de gracias a Dios, que no sólo nos dio a Jesús, sino que nos dejó su Espíritu para que él no guiara hacia el Reino.

 

COMUNIÓN:

 

"No los dejaré huérfanos, volveré a ustedes". Con el recuerdo de estas palabras del Señor, participemos ahora de su Cuerpo. Él ha dado la vida por nosotros; nos ha elegido como amigos suyos. Que esta alegría nos dure siempre y nos haga vivir como hombres renovados.

 

DESPEDIDA:

 

Al regresar a nuestros hogares, debemos hacerlo con el compromiso de ser testigos de la Buena Noticia, en todos los ambientes en que nos toca vivir y desarrollar nuestras actividades, defendiendo nuestra fe y dando razón de nuestra esperanza.

 

 

 

lunes, noviembre 12, 2007

Ceferino Namuncurá fue proclamado beato

AICA - BAIRES - Servicio Nacional - Domingo 11 de NOV de 2007

 

Ceferino Namuncurá fue proclamado beato
El enviado papal, cardenal Tarcisio Bertone, proclamó hoy beato a Ceferino Namuncurá, ante una multitud que participó de la ceremonia de beatificación en Chimpay, Río Negro, solar natal del joven salesiano que dio el primer paso a la santidad. El obispo de Viedma, monseñor Esteban Laxague, y dos miembros de las comunidades originarias pidieron formalmente al representante de Benedicto XVI que inscriba al laico salesino en el "libro de los beatos". "El  jamás olvidó que era mapuche, en efecto su ideal supremo era ser útil a su gente", destacó el purpurado en la misa.

 

Ceferino Namuncurá fue proclamado beato
Chimpay, Río Negro, Nov 11
(AICA): El secretado de Estado del Vaticano y enviado papal, cardenal Tarcisio Bertone, proclamó hoy beato a Ceferino Namuncurá, ante una multitud que participó de la ceremonia de beatificación en Chimpay, Río Negro, solar natal del joven salesiano que dio así el primer paso a la santidad.

    "Declaramos que Ceferino Namuncurá llevará el nombre de beato", señaló el cardenal Bertone, ante la algarabía de la gente presente en campo ceferiniano donde se celebró la ceremonia, que llevó por lema "Ceferino, hijo de Dios, hermano de todos". También anunció que la fiesta religiosa será el 26 de agosto, fecha de su nacimiento.

     La celebración eucarística fue presidida por el Secretario de Estado vaticano, Cardenal Tarcisio Bertone y concelebrada por el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Bergoglio, y por medio centenar de obispos. Asistieron el rector mayor de la orden de los salesianos, Pascual Chávez Villanueva, y el vicepresidente de la Nación, Daniel Scioli.

     Tras el pedido formal de beatificación a cargo del obispo de Viedma, monseñor Esteban Laxague, Hermelinda Painequeo, junto con Aparicio Millapi, hicieron lo propio en lengua originaria para que Ceferino sea inscripto en el libro de los beatos.

     "Es la primera vez que se hace una beatificación no en una gran ciudad, sino en un pueblo pequeño pero grandísimo por esta muchedumbre de amigos de Ceferino", destacó el cardenal Bertone en su homilía.

     El purpurado vaticano destacó delante de la imagen de Ceferino, de 10 metros por cuatro que fue descubierta a un costado del altar, que esta beatificación "significa recordar y apreciar en lo más hondo las antiguas tradiciones del pueblo mapuche, audaz e indómito".

     "Al mismo tiempo -continuó- que nos ayuda a descubrir la fecundidad del evangelio que nunca destruye los dolores auténticos que hay en una cultura sino que los asume, purifica y perfecciona".

     El cardenal Bertone subrayó que "la misma vida del nuevo beato es como una parábola de esta profunda deuda, Ceferino jamás olvidó que era mapuche, en efecto su ideal supremo era ser útil a su gente".

     En la oración de los fieles hubo invocaciones en mapuche, quechua y guaraní, pidiendo por el respeto a los pueblos originarios, y en las ofrendas se entregaron frutos de la tierra patagónica.

    Al finalizar la misa, el rector mayor de los Salesianos, padre Pascual Chávez Villanueva, leyó el texto de la bendición apostólica de Benedicto XVI y agradeció a l primado argentino que haya insistido en hacer la ceremonia en la Patagonia, porque "era la tierra de los sueños de Don Bosco y Ceferino Namuncurá".

    "Chimpay no es más un punto del mapa de la Patagonia, pero una tierra de santos, que son modelos para la Argentina", enfatizó el sacerdote.

    En tanto, el cardenal Bertone afirmó que Ceferino es "un beato mundial" al revelar que el Papa lo anunció esta mañana en Roma.

    Entre los fieles, cerca de 200 mil según fuentes religiosas, había numerosos mapuches con vestimentas tradicionales y también Valeria Herrera, una joven madre cordobesa de 33 años, cuyo "milagro" -se curó en forma "instantánea e íntegramente" de un cáncer de útero- posibilitó la beatificación de Ceferino.+

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El Papa destacó el "testimonio extraordinario" de Ceferino
El papa Benedicto XVI dio gracias al Señor por el "testimonio extraordinario" del beato Ceferino Namuncurá y destacó, al saludar a un grupo de argentinos tras el Angelus en la plaza San Pedro, que "animado por su devoción a la Eucaristía y por su amor a Cristo, deseaba ser salesiano y sacerdote para mostrar el camino hacia el cielo a sus hermanos mapuches".
 

 

El Papa destacó el "testimonio extraordinario" de Ceferino
Ciudad del Vaticano, Nov 11 (AICA): El papa Benedicto XVI dio gracias al Señor por el "testimonio extraordinario" del beato Ceferino Namuncurá y destacó, al saludar a un grupo de argentinos tras el Angelus en la plaza San Pedro, que "animado por su devoción a la Eucaristía y por su amor a Cristo, deseaba ser salesiano y sacerdote para mostrar el camino hacia el cielo a sus hermanos mapuches".

     El Papa consideró, además, que "con su vida ilumina nuestro camino hacia la santidad, invitándonos a amar a nuestros hermanos con el amor con que Dios nos ama".

     También pidió a "María Auxiliadora que el ejemplo del nuevo beato, produzca abundantes frutos de vida cristiana, principalmente entre los jóvenes".+

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domingo, octubre 07, 2007

Bergoglio pidió a la Virgen que ayude al pueblo a vivir en la verdad

Bergoglio pidió a la Virgen que ayude al pueblo a vivir en la verdad
 
Buenos Aires, 7 Oct. 07 (AICA)
El cardenal Bergoglio en Luján

El cardenal Bergoglio en Luján

Una multitud de jóvenes participó de la trigésima tercera peregrinación juvenil a pie a Luján, donde el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Mario Bergoglio, pidió a la Virgen que ayude a los argentinos "a vivir en la verdad".

     "Nos vamos a casa con una seguridad de que no vamos a ser confundidos, engañados, porque le hemos pedido a la Virgen, nuestra Madre, que nos ayude a vivir en la verdad", destacó el purpurado porteño ante los miles de jóvenes que participaron de la misa en la Plaza Belgrano, frente a la basílica.

   Tras señalar que "en la Casa de Jesús, la casa que cuida su Madre, están las raíces de nuestra fe, las raíces que tenemos como pueblo", recordó que "ésta es la verdad de nuestra historia y de nuestra pertenencia a esta querida patria, que desde sus orígenes tiene a la Virgen como patrona, como Madre que cuida la esperanza de sus hijos".

   El prelado precisó que peregrinamos a Luján porque "necesitamos confirmar lo que se nos dio por la fe, un bien que se nos dio desde el principio, la verdad. Necesitamos que Ella nos confirme que Dios es la verdad" e invitó a repetir tres veces, parafraseando el lema de la peregrinación: "Madre, ayúdanos a vivir la verdad".

     El cardenal Bergoglio advirtió, además, que "hay alguien que no quiere la verdad, Jesús le puso un nombre: el padre de la mentira, el demonio", y recordó que "ya a Jesús en el desierto se le apareció y le dibujo escenario distinto de mentira para que se apartara de la verdad por las cuales había venido".

    "El mentiroso por esencia, ese que nos muestra vidrios de colores y nos quiere hacer creer que son joyas preciosas. El demonio que nos engaña, nos promete y no nos paga, porque como es mentiroso es un mal pagador. Es el padre de la mentira", sentenció.

   El primado insistió en que "nos vamos a casa con la seguridad de no ser confundidos, de que no vamos a ser engañados, porque hoy le hemos pedido de corazón que nos ayude a vivir en la verdad. Porque es la Madre la que va a protegernos para nos ser engañados, para no ser confundidos por las artimañas del demonio".

Fe y esperanza
     La columna principal de peregrinos –con la "imagen cabecera" de la Virgen- habían partido el sábado del santuario de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, tras agradecerle al santo que había salido el sol y que la lluvia no haría más difícil los 70 kilómetros hasta la basílica de la patrona nacional.

     Ese grupo llegó a las 6.43 a la Plaza Belgrano, de Luján, en medio de aplausos y vítores. La mayoría descansaba en el suelo, pero al verla llegar se pusieron de pie para recibirla, mientras se escuchaba la canción "Madre del pueblo, bendita eres".

   "Esto es una emoción impresionante", dijo Mario Bianchi, uno de los que colaboró en transportar la imagen hasta Luján y la colocó sobre el altar.

Referencia al aborto

     El obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Eduardo García, advirtió sobre quienes "defiende irracionalmente la muerte del que está por nacer", antes de bendecir a los peregrinos que salían del santuario de San Cayetano.

     "Todos defendemos la vida y nos oponemos a todo tipo de violencia y muerte", recordó.

     Monseñor García estimó además que "un país, por muy organizado que se sienta, no puede ser estable y fecundo si le falta la verdad".+
 
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sábado, agosto 18, 2007

reflexion de las lecturas del domingo día 19 de Agosto, XX domingo durante el año

DOMINGO X X DURANTE EL AÑO

 

Me has dado a luz, a mí,

un hombre controvertido por todo el país

 

Lectura del libro de Jeremías

38, 3-6. 8-10

 

El profeta Jeremías decía al pueblo: «Así habla el Señor: "Esta ciudad será entregada al ejército del rey de Babilonia, y éste la tomará" ».

Los jefes dijeron al rey: «Que este hombre sea condenado a muerte, porque con semejantes discursos desmoraliza a los hombres de guerra que aún quedan en esta ciudad, ya todo el pueblo. No, este hombre no busca el bien del pueblo, sino su desgracia».

El rey Sedecías respondió: «Ahí lo tienen en sus manos, porque el rey ya no puede nada contra ustedes».

Entonces ellos tomaron a Jeremías y lo arrojaron al aljibe de Malquías, hijo del rey, que estaba en el patio de la guardia, descolgándolo con cuerdas. En el aljibe no había agua sino sólo barro, y Jeremías se hundió en el barro.

Ebed Mélec salió de la casa del rey y le dijo: «Rey, mi señor, esos hombres han obrado mal tratando así a Jeremías; lo han arrojado al aljibe, y allí abajo morirá de hambre, porque ya no hay pan en la ciudad».

El rey dio esta orden a Ebed Mélec, el hombre de Cusa: «Toma de aquí a tres hombres y saca del aljibe a Jeremías, el profeta, antes de que muera».

 

Palabra de Dios .

 

 

SALMO RESPONSORIAL                                                               39, 2-4. 18

 

R.     ¡Señor, ven pronto a socorrerme!

 

Esperé confiadamente en el Señor:

Él se inclinó hacia mí y escuchó mi clamor.  R.

 

Me sacó de la fosa infernal,

del barro cenagoso;

afianzó mis pies sobre la roca

y afirmó mis pasos.  R.

 

Puso en mi boca un canto nuevo,

un himno a nuestro Dios.

Muchos, al ver esto, temerán

y confiarán en el Señor.  R.

 

Yo soy pobre y miserable,

pero el Señor piensa en mí;

Tú eres mi ayuda y mi libertador,

¡no tardes, Dios mío !  R.

 

 

 

Corramos resueltamente

al combate que se nos presenta

 

Lectura de la carta a los Hebreos

12, 1-4

 

Hermanos:

Ya que estamos rodeados de una verdadera nube de testigos, despojémonos de todo lo que nos estorba, en especial del pecado, que siempre nos asedia, y corramos resueltamente al combate que se nos presenta.

Fijemos la mirada en el iniciador y consumador de nuestra fe, en Jesús, el cual, en lugar del gozo que se le ofrecía, soportó la cruz sin tener en cuenta la infamia, y ahora "está sentado a la derecha" del trono de Dios.

Piensen en Aquél que sufrió semejante hostilidad por parte de los pecadores, y así no se dejarán abatir por el desaliento. Después de todo, en la lucha contra el pecado, ustedes no han resistido todavía hasta derramar su sangre.

 

Palabra de Dios.

 

 

 

 

EVANGELIO

 

No he venido a traer la paz, sino la división

 

a    Evangelio de nuestro Señor Jesucristo

según san Lucas

12, 49-53

 

Jesús dijo a sus discípulos:

Yo he venido a traer fuego sobre la tierra, ¡y cómo desearía que ya estuviera ardiendo! Tengo que recibir un bautismo, ¡y qué angustia siento hasta que esto se cumpla plenamente!  

¿Piensan ustedes que he venido a traer la paz a la tierra? No, les digo que he venido a traer la división. De ahora en adelante, cinco miembros de una familia estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres: el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.

 

Palabra del Señor.

 

 

 

Reflexión

 

 

¿A QUÉ HA VENIDO JESÚS DE NAZARET?

1.- ¡Muera ese Jeremías, porque está desmoralizando a los soldados! Esta es una vieja historia en la que el que anuncia lo peor es acusado de ser el autor de ello. Se trata de matar al mensajero para evitar la responsabilidad. En el caso de Jeremías la palabra que tiene que anunciar le molesta y le complica la vida. La vida y la misión del profeta no es fácil. A Jeremías le meten en prisión y a punto estuvo de perder la vida. Pero él fue honrado al avisar del peligro inminente de la llegada de los babilonios. Intentan acallar su voz, pero el desastre va a venir precisamente porque no le escucharon. Nosotros debemos ser consecuentes. Aunque no esté de moda ser cristiano, aunque nos critiquen o se metan con nosotros, tenemos que anunciar la verdad y denunciar el peligro que acecha a nuestro mundo cuando los criterios dominantes son los del materialismo o los de la violencia. Cristo Jesús soportó la cruz, despreciando la ignominia, nos dice la Carta a los Hebreos. Ahora está sentado a la derecha del trono de Dios. Por eso nos invita a no perder el ánimo en nuestra lucha contra el pecado. El salmo 39 nos invita a volvernos más bien hacia Dios, en la desgracia. Nos consuelan las palabras del salmista: "Dios se inclinó sobre mí para escuchar mi clamor... El asentó mis pies". Distinta esta actitud de confianza de la de los falsos agoreros que anuncian toda clase de desgracias sin proponer solución. Ya advirtió Juan XXIII que desconfiáramos de los profetas de desgracias que se creen enviado por Dios para oscurecer nuestro universo.

2.- "He venido a prender fuego al mundo". El fuego era un elemento importante en la vida de Israel: para cocer los alimentos, para calentarse, para alumbrarse. También se servían de él para destruir lo que era contagioso y malo, como los ídolos. En el Templo se debía siempre mantener el fuego del altar de los holocaustos para los sacrificios. El fuego es frecuentemente relacionado con la aparición de Dios (a Moisés en una brasa ardiente, en la columna de fuego en el desierto, cuando Ezequiel es escogido como profeta, el día de Pentecostés en forma de lenguas de fuego...). El fuego es calor y luz, signo del Espíritu. El fuego está también ligado a la purificación de Dios y al juicio final. Es sin duda este aspecto del fuego del que Jesús habla cuando dice haber venido para traer fuego sobre la tierra. El fuego de su amor purificará el mundo el día de la Pasión, de ahí el deseo de Cristo: "¡Cuánto desearía que ya estuviera encendido!".

3.- "No he venido a traer la paz". Jesús quiere decir que no ha venido a traer la falsa paz. La paz verdadera no es la de la tranquilidad (cuando tranquilidad viene de tranca y de miedo), ni la paz de la falta de compromiso, ni la falsa paz basada en la injusticia. La verdad, la libertad y la justicia son difíciles de establecer en la tierra. El pacifismo cristiano no es aprobación del desorden o de la división. Para que "estalle" la paz es necesario provocar cierta violencia interior para no quedarnos tranquilos con nuestro cristianismo acomodado y aburguesado. Cristo viene a despertar nuestra conciencia, a provocarnos en cierto modo. La respuesta a esta provocación puede generar falta de comprensión en la familia. ¿Qué decir cuando un hijo opta por irse al Tercer Mundo o abraza la vocación sacerdotal o religiosa? En muchos casos se produce la división en la propia familia, "el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la jija contra la madre". Jesucristo no ha venido al mundo para dejar las cosas como están, para tranquilizar nuestras conciencias, para que nos olvidemos de las sangrantes injusticias de nuestro mundo. La paz que El anuncia se basa en la justicia y en la lucha por la transformación de las estructuras injustas. No es simplemente ausencia de guerra, es trabajo constante para derribar lo que impide la consecución de un mundo más humano.

 

José Maria Martín, OSA

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EL EVANGELIO: FUEGO QUE ABRASA

1.- Optar por el reino de Dios no es una cosa cualquiera. Nos hemos habituado, de tal manera, a vestir el manto de la religiosidad que, sin darnos cuenta, ¿no habremos perdido un poco el espíritu y el encanto de persuasión evangelizadora?

Porque, creer en Jesús, es mucho más que decir "soy católico" y, a continuación, vivir como si no lo fuera. Y, desgraciadamente, surgen dudas, miles de excusas.

Pero, el fuego del cual nos habla Jesús, la división de la cual habla el Señor, es aquella que viene como consecuencia de un compromiso firme y real por el evangelio.

Para ello, y es bueno recordarlo una vez más, es necesario un encuentro personal con Jesús. A veces ¿no os parece que decimos estar inmersos en la iglesia, ser cristianos pero…nos falta una experiencia profunda de fe?

2.- .El fuego, la división de la cual nos habla Jesús, viene cuando nos posicionamos en el lado de la fe. Cuando el anuncio de la Buena Noticia significa para nosotros mucho más que la repetición de unos ritos. Por poner un ejemplo. Actualmente, en la coyuntura de la vida social y política de España, comprobamos como "el tema religioso" levanta ampollas. Como hay un intento de aparcarlo a un lado porque según dicen "la fe pertenece al ámbito de lo privado". Mientras que, otros, mantenemos que la fe se demuestra y se vive en el camino de la vida. Sin imposiciones pero con un objetivo: teñir todo el conglomerado con esa gran escuela de valores humanos y divinos que están dispersos a lo largo de todo el evangelio.

Lógico, pues, que esto no deje indiferente a nadie; a unos, porque no les gusta y les parece "poco moderno" y a otros, porque nos parece injusto el trato que recibe la iglesia o cualquier aspecto relativo a la religión.

Por ello mismo, la dulzura de la fe (simbolizada por ejemplo en el Corazón de Jesús) dista mucho de la proclamación y de la reflexión del evangelio de este día. Pero, es que el fuego del cual nos habla Jesús, es el mismo que ardió en el corazón de Cristo: el fuego del Espíritu.

3.-.La fe, cuando se vive radicalmente, crea estos contrastes: adhesión e indiferencia; aplausos y reproches; caminos abiertos y dificultades; reconocimiento y martirios. Sí, amigos, es la realidad. Una fe, llevada a feliz término, no significa vivir la fe felizmente. Entre otras cosas porque estaríamos traicionando el espíritu evangélico. Por eso, cuando a la iglesia se le ataca de que divide, de que no se deja domesticar, de que no está a la altura de los tiempos…habría que responder con el evangelio en mano: "no he venido a traer paz sino división, y ojala estuviera el mundo ardiendo". Ardiendo, por supuesto, por el fuego de la justicia, de la paz, del amor de Dios, de la fraternidad, del perdón, del bienestar general y no particular, etc., etc.

¿Qué nos asusta el conflicto y la división? Puede que sí. Pero el reinado de Dios no se impone sin oposición. El reino de Dios tiene mucho que ver y mucho que denunciar dentro de las estructuras del mundo; de la injusticia; de la pobreza; de la paz o de la guerra; del hambre o del confort; de la vida o de las muertes;

3.- Y, por ello mismo, porque hay muchos intereses creados, siempre padeceremos las divisiones, las presiones para que "esa opción por el reino de Dios" sea mucho más suave y más descafeinada.

Es bueno recordar la división que, Jesús, creó en los primeros cristianos. Hasta el mismo San Francisco de Asís tuvo que luchar en contra de su propio padre.

Nuestra situación es muy distinta. Yo diría que escandalosamente distinta. Quisiéramos una religión sin conflictos; una predicación sin contrarréplica; una evangelización sin escollos; un sacerdocio sin cruz; una iglesia sin martirologio.

Pidamos al Señor, en este domingo, que no seamos tan prudentes ni tan cobardes a la hora de presentar su mensaje.

4.- ¿Quieres saber si has predicado bien el evangelio? Preguntaba un gran santo a su discípulo. Si la gente sale de la iglesia alabándote o indiferente, es que el Señor no ha hablado.

Cristo Jesús , oh fuego que abrasa, no dejes que mis tinieblas tengan voz.

Cristo Jesús , disipa mis sombras, y que en mí sólo hable tu amor.

 

Javier Leoz

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DE LA PARADOJA A LA GUERRA

1. - Hay en la enseñanza de Jesús una continua tendencia a la paradoja. En un momento dice que es manso, pacífico y humilde y que su yugo --su cruz-- es suave y ligero. Pero ahora --consignada en la lectura de este domingo vigésimo del tiempo Ordinario-- afirma que no ha venido al mundo al traer la paz, sino la división. El uso de la paradoja --patrimonio también de la espiritualidad de Oriente-- ayuda reflexionar más, a no quedarse en la superficie. Una parte muy importante del Reino de Jesús está en el pensamiento, en la capacidad de discernimiento del hombre. No es posible quedarse, respecto a Cristo, en la superficie o en la aceptación no reflexiva de lo que los demás dicen del Él.

2. -Y luego está la "guerra" anunciada por Cristo en la que, incluso, parece que si siquiera la familia se va a encontrar desprovista de división. En las palabras de Cristo que leemos hoy había --sin duda-- referencias a lo que ya iba a ocurrir en su tiempo. La Redención no iba a ser, en la Palestina de entonces, pacífica. Los planteamientos liberalizadores y santificadores de Jesús van a tropezar fuertemente con el fariseísmo generalizado, que había convertido la relación con Dios en un asunto casi estrictamente jurídico. Las posiciones muy estructuradas del "establishment" judío tenían que impedir cualquier cambio. Pero Jesús tampoco podía transigir con esa locura humana que había convertido al Dios Padre --al Abba de sus oraciones-- en una especie de enrevesado código penal. El dominio del mal --y del Maligno-- iba a impedir la redención pacifica entonces y aplazar su consecución al final de los tiempos.

3. - La lucha continúa. Es fácil aproximar o mezclar las motivaciones políticas en el quehacer religioso. Los intentos de "absorción" e instrumentación de la religión son permanentes. La Iglesia Católica también ha caído en ese problema. Aunque está dotada de una fuerte personalidad de independencia frente al poder temporal y su camino de purificación sea constante a través de la historia. Muchos somos testigos, de mayor o menor importancia, de lo que ha sido el Concilio Vaticano II y como esa acción comunitaria de toda la Iglesia abre unos caminos de purificación evidente. La sociedad civil --o política-- no ha reaccionado de la misma manera y también hemos conocido el intento de instrumentación --de derecha a izquierda-- contemporáneo que va desde el llamado nacionalcatolicismo hasta la infiltración del marxismo leninismo --en algunos casos con dependencia orgánica de Estados comunistas-- en la llamada Teología de la Liberación. Es obvio que la cercanía a cualquiera de esas dos posiciones iba a traer guerra. ¡Y tanto que la trajo!

4. - Sobrecoge la alusión de Cristo a la "guerra familiar". Pero existe. Los fenómenos de división que hemos encontrado en la sociedad también van a aparecer en el seno de la familia. La familia --pieza fundamental de la convivencia humana-- también impone a veces reglas que están en contradicción con la doctrina de Jesús. Todavía en muchas partes de la Tierra, el conglomerado familiar se utiliza como sistema, casi imbatible, de opresión política y económica. Y oponerse a esos dictados de los clanes puede traer más problemas que las acciones realizadas en el contexto más amplio de toda una sociedad.

5. - Tampoco hay que descartar la guerra interna. Nuestra alma puede ser un escenario cercano a un campo de batalla, cuando Cristo quiere llevarnos a su camino. En toda conversión hay una lucha fuerte interna que, a veces, parece inaguantable. Cristo libera interiormente. La búsqueda constante de la verdad nos hace más objetivos. La auténtica sintonía con Jesús no es --para nada-- una alienación. Bien al contrario. Porque desaparece el uso de la mentira --respecto a nosotros mismos y a los demás-- y porque se añade un principio de objetividad a la hora de examinar nuestras conductas. Los intentos autojustificatorios y culpabilizantes de los otros, desaparecen. Pero hasta que se llega a eso hay que luchas y, por supuesto, hay división interna.

6. -Y tras la lucha llega la paz, tal como después de la tempestad arriba la calma. El Señor Jesús nos va a ayudar siempre a encontrar la paz y la calma. Sin embargo, lo que no podemos pretender es encontrar calma y paz sobre bases equivocadas y fraudulentas. El Reino de Dios está basado en la libertad, la paz, la justicia, el amor... Es más que obvio que muchos se oponen a la libertad; no aman la paz, porque la guerra les es más rentable; crean su propia justicia para seguir oprimiendo y el amor es solo -para esos muchos- otro tipo de instrumentación y abuso respecto a lo que deberían ser tratados como hermanos. Con tal antagonismo la paz parece imposible. Pero esta paz llegará un día de manera total y vendrá de la mano de Jesús.

 

Ángel Gómez Escorial

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